Imposible saber cuantos gazpachos diferentes se preparan en España. Tirando a la baja uno por cada pueblo, pero seguro que son tantos como cocineros o cocineras. Son miles y miles de variantes para uno de los grandes platos de la cocina española. En Andalucía se incrementa la lista de ingredientes, añadiéndole gramos de comino. Pero su arte está, además de sus ingredientes naturales ricos en vitaminas, en los utensilios empleados para el majado y sobado de la pasta para luego ligarla con el agua fresca. En los morteros se consiguen machacar los elementos primarios mediante un "mazo", para luego seguir con los demás productos pasados a un lebrillo. El uso del mortero ha ido paulatinamente perdiéndose en aras de la modernidad con la batidora eléctrica. Es una elección entre lo manual y clásico y lo moderno y eléctrico. El gazpacho tiene unos ingredientes básicos, pero admite acompañar de distintas guarniciones, como por ejemplo de trocitos de pepino, cebolla, pan frito, huevo duro, trocitos de jamón, etc... Es aconsejable no enfriar con cubitos de hielo, el gazpacho está bueno solamente fresco. |