Portada Principal
Portada | El Caballo | El Vino | Flamenco | Monumentos | Semana Santa | G.P. Motociclismo
Gastronomía | Alojamiento| Empresas | Mapa Web | Buscar |
Romería del Rocío
Divina Pastora

Hoy primero de junio nos acordamos también de una mujer con fe única y de nombre Rocío. Largo camino ha recorrido lleno de alegrías y sinsabores. Artista de pro y trabajadora constante. Se ha marchado hoy al camino en busca de su Virgen ya sea Rocío o Regla, se ha marchado la Chipionera universal. Mujer de tronío, de voz inigualable, tímida y encantadora, fuerte donde las hayas, artista de los pies a la cabeza. Que las estrellas del coto le hagan coro, que la noche acalle los murmullos, que se encienda de una vez la hoguera, que la madera se queme sin chasquidos porque ahora y para siempre canta Rocío,la Chipionera.

A todas esas mujeres que caminando van hacia la Ermita en busca de la mirada plácida y dulce de la Blanca Paloma, a ellas, las que musitan en un recóndito rincón de su corazón las más preciosas plegarias, las que piden por hijos, nietos, sobrinos, por maridos, a ellas nuestro pequeño homenaje desde esta página jerezana de siempre y para siempre. Para ti rociera jerezana.

Mujer andaluza guapa,
la del traje de gitana,
que bailas al son de tamboril y sevillana,
mujer de ojos penetrantes
que con solo verte enamoras,
la que huele a flor silvestre,
la de rostro color amapola,
yo desde Jerez te digo
Viva la mujer rociera
Viva la mujer jerezana.

Sed felices.

EL ROCÍO Y LAS MUJERES

Nosotros, jerez2020, no podemos hacer la cobertura que hacen los medios clásicos de esta Romería de renombre universal. Nos contentamos con algunas pinceladas en formato crónica sin que las mismas tengan periodicidad determinada ni tan siquiera el reportaje cotidiano. Así hoy y ahora escribimos sobre las mujeres rocieras.

No sería romería sin ellas. Son las mujeres las que animan, las que con sus cantes hacen revolotear los pájaros del coto, las que hacen con el cante que algunas lágrimas se escapen de los ojos. Su salve elevada a la Virgen resuena entre los arenales toscos. Al paso de carretas y caballos hacen sonar sus palmas y sus bailes. Que bonita suena la Salve en boca de un grupo de mujeres alrededor de una hoguera, con sus pies en los arenales y como abrigo el manto negro de la noche bordado con estrellas.

Son, las mujeres, las que forman la familia rociera. Ante un fogón antiguo sin ninguna comodidad son capaces de hacer las comidas más exquisitas y que consumirlas es un placer. No tienen desaliento, muy al contrario son infatigables. Esas mujeres que en su rostro dibujan rayas de edad y que sin embargo con una energía que nadie sabe de donde sale se mantienen firmes junto a las carretas. Caminado junto al Simpecado sin que nadie sepa adonde vuela su pensamiento, su plegaria, su pequeña y graciosa copla interna dirigida a la Señora. Su fe inquebrantable año tras año.