| VIERNES SANTO EL “TEATRO DE LOS MISTERIOS” EN EL JEREZ DEL SIGLO XXI. MOMENTOS DE VIERNES SANTO Apareció el sol en la tarde oscura del Viernes Santo. Su fuerza irrumpió, despejando los cielos y cubriendo a Jerez con una cúpula celeste. Se nos presento una tarde de Viernes Santo digna de ser vivida. EL CRISTO Y salió a las cinco de la tarde. Desde su ermita allá en las playas de SanTelmo no faltó a la cita anual con sus gentes del Campillo. Nadie, tan sólo dos o tres horas antes, podría haber asegurado el cambio del tiempo. La perspectiva que ofrecía la Hermandad desde la calle el Sol es imagen de recuerdos. Desde abajo, a la altura de calle Granados y mirando a la Plazuela, los tres pasos y sus filas penitentes a cada lado, sirviendo de horizonte bello el paso de palio de la Virgen del Valle. Paso de Misterio con Cristo Expirando en un calvario de luminarias cimbreantes. Lluvia de pétalos en Puerta de Sevilla para la Reina de los barqueros. Cortina de pétalos de rosas cubrieron por completo el espacio que hace siglos ocupara la puerta. Una profusión de olores tomó por unos momentos los ambientes jerezanos. En la Presidencia, la Virgen del Valle entra con los sones del Himno Nacional. LA EXALTACIÓN Su paso de Misterio fue un digno homenaje al escultor e imaginero jerezano Francisco Pinto Berraquero, fallecido hace tan sólo unos días. Logró tallar y policromar el grupo de sayones armónico y vistoso que pasean esta Hermandad por las calles de Jerez. Preciosa Virgen de la Concepción, la hermana menor de Candelaria e imaginadas ambas Dolorosas por el jerezano Manuel Prieto Fernández. Virgen que huele a Coronación Canónica en Diciembre. Su paso por carrera oficial fue una delicia para los ojos y para los oídos. Paso de palio que es una cuna de plata y a la vez sonajero. Y nos preguntamos ¿dónde está el racimo de uvas que siempre pendía de sus manos? LA SOLEDAD La seriedad de una Hermandad. Los colores cromáticos de su hábito unidos a los recuerdos conventuales de los Mínimos. Palio de la Soledad por Por-vera, por Cristina, por Larga.., por donde quiera que vaya, que alegra los sentidos. Manos prietas que ahogan el clavo de la iniquidad. Aires azulados en el Misterio, donde José de Arimatea y Nicomedes parecen volar. Estampa sublime del Gólgota, sin que falte detalle por obra y gracia de Ortega Bru. Mano amable y cariñosa de San Juan en la espalda de la Virgen de las Tristezas, aquélla que también está en el convento de las Minimas, cercano a San Marcos. Majestuoso paso que cada año ofrece el milagro de las “levantá”. Avioncitos de papel circundan los aíres del Jerusalén jerezano. La seriedad de la Virgen del Loreto en su Soledad pasea con su inconfundible caminar y música funeraria. Hojas de acanto llena su manto, que casi roza la calavera que con intención está colocada a los pies de la Cruz y su inmenso sudario. Estampa de Semana Santa de siglos pasados. El Cristo del Santo Entierro sin melenas y restaurado yace dentro de la urna, trabajo único de platería salido de las manos de Juan Laureano de Pina. La Piedad y su Duelo, conjunto que hace recordar actos conjuntos con la Hermandad de Jesús Nazareno en el Arenalejo de Santiago. Y desde San Juan de Letrán se vuelve al Calvario. ¿Una falsa alarma de lluvia?. |
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