| MIÉRCOLES SANTO EL ARTE PASEÓ POR JEREZ Jornada de Miércoles Santo digna de un museo. Cuatro Hermandades y ocho pasos realizaron su Estación de Penitencia en la Santa Iglesia Catedral. Destacar a algunas es tarea difícil, cada una en su estilo ofrecen a Jerez su impronta. De nuevo estamos en el barrio de San Mateo, esta vez para acercarnos a la pequeña capilla de Santa Marta, desde donde comenzará su desfile procesional la Hermandad del Santísimo Cristo de la Caridad. Impresiona ver este Misterio con Cristo muerto y trasladado al sepulcro sobre la canastilla que un día fuera de la Hermandad de San Benito de Sevilla. Nueve imágenes componen este soberbio conjunto que talló Antonio Eslava Rubio. Una capilla musical acompaña a este paso en el recorrido, dándole aires silentes. El paso de palio de Madre de Dios del Patrocinio se nos presenta de forma alegre, rodeado de caídas de mallas bordadas, de rosas y lilium blancas. Detrás la música de la Banda Municipal de Rota que la obsequió con la marcha “Patrocinio” de Ángel Alcaide. Tanto a la salida de esta Hermandad como en su entrada el popular barrio de San Mateo se echó a la calle. Y de un barrio a otro cercano: el barrio de San Lucas. Desde esta iglesia sale el Nazareno Caído, el de la Salud, el de acompañamiento perdido en los horizontes callejeros de Jerez, el Nazareno de las promesas cumplidas. En este Nazareno concurren la Fe y la Esperanza. La Fe en Él y la Esperanza en que nos sane los males que nos aquejan. En su paso de caoba salpicado de platerías sale a Jerez y en cada paso de su recorrido ofrendas de flores que son imposibles de colocar en el paso. El imaginero Ramón Chaveli dibujó con su gubia un rostro de nazareno de mirada lejana, y un pie en actitud de levantarse. Una escolanía de niños entonan el Salmo Miserere de David que sirve de acompañamiento musical del Nazareno. Detrás Nuestra Señora de los Dolores, esa Dolorosa que se olvidaba en San Juan de Letrán y que fue rescatada para el bien de Jerez. Aún cuesta creer que el magnífico palio de esta Hermandad pueda salir por la angosta puerta de la iglesia. Claveles blancos adornan el paso. En sus respiraderos se representan los principales Dogmas Marianos y retratos de los Pontífices que los proclamaron. La calle Medina se nos abre como amplia avenida que nos hace llegar hacia ese Jerez del otro lado de la vía férrea. Por ella transita la Hermandad de la Amargura, en busca de la Carrera Oficial. Delante se nos presenta la monumental canastilla churrigueresca de la Sagrada Flagelación de Jesús. Un Jesús flagelado ideado y tallado por Jácome Baccaro en 1759 y este año 2004 restaurado por Enrique Ortega. Jesús es acompañado por figuras que salieron de las manos de Ramón Chaveli. Su entrada en Carrera Oficial a los sones de “Bulería en San Román. Y Nuestra Señora de la Amargura, obra anónima del silo XVII, que le da nombre popular a esta Hermandad, recoge los últimos rayos de sol abrileños sobre ese altar de color turquesa que es su palio. Todos los bordados son obras de arte, así como la orfebrería del mismo. Y Jesús del Prendimiento cierra este día inolvidable de la Semana Santa de Jerez, acompañado por María Santísima del Desamparo. El barrio de Santiago al llegar la tarde se transforma. Todos en la puerta de esa iglesia gótica, monumento clasificado, para ver la salida de esta Hermandad. El barrio gitano por excelencia de Jerez se vuelca con su “Prendi” al que tutean, aplauden, hacen bailar y le cantan saetas de hondo sabor flamenco, al caminar de una costalería que lleva el baile en la sangre. Y se planta en Santiago ese Jesús obra anónima, atribuida siempre y ahora en duda a Luisa “la Roldana”. Pero en definitiva importa poco quien sea su autor, al cual habrá que agradecer en todo caso, que haya puesto ante nuestros ojos esa maravillosa obra de arte. Un detalle: el lazo en homenaje a las víctimas del 11-M, en su cíngulo. La iglesia de la Victoria, fue de nuevo testigo del compás y de la música, al embocar la calle Por-vera. María Santísima del Desamparo aparece ante su pueblo envuelta en un paso de palio al que podemos definir como armónico. Lágrimas recorren su rostro de belleza indescriptible. Los bordados de Esperanza Elena Caro y la orfebrería de los talleres Lorenzo, Jiménez y Rueda. Todo un lujo para Jerez y su Semana Santa estas Hermandades que tuvieron a bien poner ante la vista del pueblo estos extraordinarios pasos. |
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