La palabra romería viene de romero, peregrino. Define viaje
o peregrinación, especialmente la que se hace por devoción a
un santuario y también, fiesta popular que con meriendas, bailes, etc.,
se celebra en el campo inmediato a alguna ermita o santuario el día
de la festividad religiosa del lugar.
Pues bien, sin menoscabo de otras que se celebran en España, si existe
en una romería con verdadero arraigo y calado entre las gentes, ésta
sin duda es la Romería del Rocío.
Se
calcula que en la pequeña aldea de El Rocío, muy cerca de Almonte
en la Provincia de Huelva, se concentran el lunes de Pentecostés más
de un millón de personas, que acuden de los lugares más insospechados
del mundo, atraídos quizás por la propia fama mundana que traspasa
las fronteras de España o bien por el misticismo o religiosidad que
contiene, dado que en esta romería se dan los dos extremos: el religioso
y el festivo.
Otro dato interesante de esta romería es que peregrinan cerca de cien
hermandades filiales que acompañan a la Hermandad Matriz de Almonte.
Acuden en peregrinación de sitios tan apartados de estos lares como
pueden ser Madrid, Barcelona, Badalona, Las Palmas, etc., así como
personajes de la talla de su Alteza Real la Reina Doña Sofía
de España o Su Santidad el Papa Juan Pablo II.