La celebración de la Navidad en Jerez no es mejor ni peor que las que se celebran en otros puntos de nuestro País; es, simplemente, distinta.
Cualquier viajero que recale en Jerez en estos días de Diciembre reconocerá por el ambiente que observe, que las fiestas de la Navidad en este recóndito rincón del sur tienen el sabor ancestral de las tradiciones más populares.
En este Jerez, donde la hospitalidad da paso inmediato a la amistad para siempre, donde un simple toque de palmas agrupa a gentes y hace aflorar el cante de forma gratuita y emocionante, las fiesta de Navidad y más concretamente la Nochebuena, te harán pasar ratos memorables que difícilmente se podrán olvidar en el tiempo.
Y si no, prueba. Prueba a entrar en un patio de casa de vecinos de cualquier barrio de Jerez al caer la noche. Sillas alrededor del fuego atizado y mantenido con leña, para que la estancia y la fiesta al aire libre sean más llevadera para todos los vecinos y amigos. También puedes elegir y acudir a las "zambombas" que Peñas y Agrupaciones de Barrios celebran en sus sedes, seguro que nadie te va a preguntar si eres o no socio de las mismas.
Escucharás entonces, voces que entonan coplas y villancicos cuyas letras evocan y alaban al Niño Dios recién nacido, cuyos orígenes, en algunos casos, se remontan al romacero. Cantes por bulerías, seguiriyas y tangos, acompañados de zambombas, panderetas y sobre todo con palmas, que rompen el silencio de la noche y que al escucharlos animan el corazón de las gente.
Te acercaran copas de anís y brandy de Jerez por supuesto, ofrecidas sin preguntar de dónde eres, y que ayudan a calentar el cuerpo por dentro. Al poco de estar allí ya no sientes el frio, bajo ese techo tan negro y estrellado del firmamento jerezano.
Degustarás los exquisitos dulces de la Navidad jerezana. Platos de pestiños, alfajores, polvorones y tortas entre otras viandas, tan dulce como las manos de las mujeres que con todo el cariño y durante la tarde han venido preparando. Sentirás cerca risas y travesuras de los más pequeños que revolotean por alrededor, celebrando como no. que esa noche no se tienen que acostar temprano.
Después, el cante ante el Portal de Belén. Jerez entero se torna Belén en estas fechas. Portal de Belén que huele a musgo y serrín, a pino y lentisco. Portal de Belén, realizado días antes con papel arrugado que simulan grandes cordilleras de montañas, río de cristal con papel de plata debajo, figuras de pastores y lugareños en barro que marchan por recónditos caminos en una sola dirección: el pesebre donde el Niño Dios acaba de nacer. Encima, observarás la estrella de Oriente que guió a los Reyes Magos hasta la Adoración hecha con cartón y forrada de papel de plata. Y arranca el cante del villancico que dice..."pero el Niño que está en el portal, ese sí es de vera, ese sí es de verdad..", demostrando de esta manera sencilla, que todo lo que rodea a ese pequeño Niño no es importante, el importante es EL.
Y así, hasta el amanecer. Cuando las primeras luces aparecen en el este, y la luna y las estrellas se marchan como de puntillas dando paso al protagonismo de sol, aún se escuchan por las calles de Jerez esos cantes y bailes tan arraigados y exclusivos de esta tierra.
El sueño y el cansancio harán presa. Pero antes de despedirte seguro que has de brindar para que el año que viene de nuevo en esta fechas, acudas a celebrar esta tradición tan jerezana y antiquísima como es la Nochebuena de Jerez y sus tradicionales zambombas.