La
Feria del Caballo de Jerez, como no podría ser de otra manera, tiene
un espacio reservado para los más pequeños y jóvenes.
En este espacio acotado del recinto ferial, se dan cita todos los personajes
que merodean en las mentes fantásticas de los niños.
Durante el tiempo que dura esta feria, los niños y algunos menos niños,
podrán realizar un maravilloso viaje por el universo lleno de estrellas,
pasear en un extraordinario corcel, conducir un espléndido bólido,
realizar carreras de diversa índole, practicar pruebas de tiro con
premios incluidos, encestar y golear antes sus ídolos preferidos, viajar
en tren o en automóvil por vías y autopistas imaginarias, elevarse
hasta casi conseguir tocar las estrellas, o desde la altura observar como
se empequeñece el recinto ferial.
Las
"calles del infierno" están llenas de atracciones para los
más jóvenes que acudan a su recinto. Espacio abierto a lo más
lúdico, y donde pueden los más jóvenes llevar a cabo
esos deseos que con anterioridad han mantenido en sus cotidianas charlas con
los amigos. Lugar donde poner a prueba la capacidad de asimilar el ruido más
ensordecedor, la charla más vociferante que degenera en el quebranto
de la voz, además de servir para general fuertes dosis de adrenalina
al deslizarse por rampas donde se pone a prueba la propia ley de la gravedad.
En
su cara se puede observar inquietud. No quieren que el tiempo pase. Si por
ellos fuera el bolsillo de los papas no tendría final o por lo menos
no lo permitirían. Se puede ver en sus ojos, muy abiertos, como van
descubriendo conformen avanzan con sus mayores un mundo de imaginación
y fantasía que por mor de los populares "cacharritos" se
ponen a su alcance. Los grandes adelantos tecnológicos han hecho posibles
esas impresionantes atracciones que cada año nos visitan durante la
Feria del Caballo de Jerez.