En
todo el marco de Jerez, el cultivo de la tierra y fundamentalmente el de la
vid, ha sido consustancial al mismo desde la larga noche de los tiempos, posiblemente
ya en el horizonte fenicio.
El vino de Jerez ha creado su propia y peculiar cultura, entendiéndose
ésta en su concepto más amplio: el conjunto de todos aquellos
rasgos que caracterizan a una sociedad.
Pero estamos en Feria, dejemos la rigurosidad histórica para otra ocasión.
Cuando
te acerques a la feria, jerezano y no jerezano, y entres en una caseta, pide
de vino media botella, y verás como de pronto se te quitan "to"
las penas. Quita el tapón, llena una copa e invita a un amigo. Comienza
una amena charla carente de otras preocupaciones que no sean la de pasarlo
bien, la de cantar, bailar, reír o simplemente observar como bailan
en el entarimado previsto para ello.
El vino de Jerez tiene un abanico de posibilidades. Desde el mediodía
en que apareces por la feria y te homenajea con una copa de oloroso, para
"hacer cuerpo" como decimos por aquí. Este vino, el oloroso,
resucita a un muerto. O bien un amontillado de sabor seco y almendrado. Son
excelentes compañeros del jamón ibérico y del buen queso
manchego.
Pasamos
al vino fino, rey de la feria. Amarillo pálido su color, seco de sabor.
Hay que tomarlo frío. Vino único para copear, para la amena
tertulia, para acompañar. Vino que contiene, tomado como debe ser,
efectos antidepresivos. Cuando corre garganta adentro empieza uno a notar
que la alegría va por dentro y de penas ni hablar. Excelente amigo
del marisco, de una buena gamba y de un buen langostino.
Y ya, una vez pasadas esas horas del día al caer la tarde, que mejor
buscar el cobijo tranquilo de una caseta y una buena silla para descansar.
Entonces, como postre un buen vino dulce, Pedro Ximénez, si quieres
puedes acompañar con el helado o la tarta.
Como se puede observar, aunque de forma muy sucinta aquí lo hemos reflejado,
Jerez tiene en su carta de vinos donde elegir para todas las horas del día.
Pero en feria, amigo que nos lea, el vino por excelencia es el fino.
Alzamos nuestra copa y brindamos desde Jerez2020 con todos los jerezanos y
no jerezanos, forasteros y visitantes, por una feliz feria del Caballo Jerez.