Olas
de playa cercana, trajes de gitanas. Caleidoscopio de colores, arcoiris. Talles
de mujeres, mujeres jerezanas, vestidas todas ellas con el traje de gitana.
Lunares, mantoncillo, castañuelas, peinetas y claveles que adornan
sus cabezas.
Mediodía en el Real de las mujeres jerezanas. ¡Ay! Que guapas
son éstas mujeres gitanas.
Miércoles de feria. Nos acercamos paso a paso a los días grandes
de esta singular fiesta. Todo los paseos son tomados este día por innumerables
trajes de gitana. El Real de la feria va cambiando por instantes de colores.
Un flujo inagotable de mujeres va apareciendo como si de una obra de teatro
se tratara, en el escenario plagado de decorados vistosos del Real.
Es
un río de bellezas sin parangón, sin posibilidad de comparación
alguna. Desde jóvenes, pasando por más jóvenes y llegando
a la tercera juventud, no importa la edad, pero todas con la obsesión
de cantar y bailar. Amalgama de colores, de peinetas y mantones, flores soportadas
en el florero moreno, rubio o pelirrojo de sus cabellos.
Gracia, salero y alegría, encanto por doquier. Volantes, piquillos,
tiras bordadas, lunares al aire dando un recorte. Estos son los mil colores
que visten la feria.
Traje de gitana, prenda elegante que ciñe el cuerpo con garbo de la
mujer de Jerez.