Como
en toda España, en Jerez no se entiende una Feria sin toros. Pero aquí
tiene aún más sentido ya que su comarca posee una cantidad enorme
de ganaderías de reses bravas, cuya ubicación geográfica,
es conocida como "La Ruta del Toro". La importancia no radica en
lo numérico, sino en la categoría de las ganaderías que
pastan en las dehesas jerezanas ya que hablamos de las más prestigiosas,
del panorama taurino nacional.
Todas tienen mucha categoría pero hay que destacar a la familia Domecq
que es el tronco del que brotan casi la totalidad de las ganaderías
españolas. Pocas son las ganaderías que no tengan procedencia
de Juan Pedro Domecq Díez. La lista de hierros es demasiada extensa
para exponerla en estas líneas pero podemos destacar varias ganaderías
que son denominadas de primera, dentro de la Unión de Criadores de
Toros de Lidia: Torrestrella, Marques de Domecq, Jandilla, Martelilla, Fermín
Bohórquez, Carlos Núñez, Torrealta, Núñez
del Cuvillo, Ana Romero, Mª Carmen Camacho, Cebada Gago, Sayalero y Brandés
y otras.
Además
de la importancia de las reses bravas de nuestra ciudad, para hablar de toros
en Jerez, hay que resaltar el arte del rejoneo que goza aquí de una
gran afición. Y no sólo afición sino que muchas de las
figuras más importantes de la historia de este bello arte son jerezanas.
Indiscutiblemente hay un nombre que es la piedra angular del rejoneo que es,
D. Alvaro Domecq y Díez. La figura de este caballero jerezano, es ya
parte de la historia de la tauromaquia por su maestría a caballo y
por el realce que le dio a este espectáculo, instituyendo el festejo
de rejones como pieza fundamental en todas las ferias de España ya
que con anterioridad sólo un rejoneador era el que abría plaza,
en las corridas de a pie.
Por lo tanto Alvaro Domecq instaura en Jerez, el primer festejo del arte del
rejoneo. Y, no hay que olvidar ni mucho menos, su ganadería conocida
como "Torrestrella". Como ganadero también son innumerables
sus virtudes, siendo creador de un encaste propio, procedente de tres sangres
diferentes. Luego su hijo Alvaro Domecq Romero heredó la afición,
transformándola en la plaza en triunfos que lo encumbraron como figura
indiscutible del rejoneo. El relevo en la familia fue tomado por Luis y Antonio
Domecq que a pesar de su juventud, son ya figuras consagradas en la actualidad.
La
nómina de toreros jerezanos es extensa. El nombre de Jerez va ligado
al de Rafael de Paula como máximo exponente del torero jondo y sentido.
Estadísticamente, no ha alcanzado cotas altas, ni pasa a la historia
del torero como figura dentro del escalafón porque su arte nunca ha
ido unido a lo numérico o técnico. Rafael de Paula pertenece
a otro escalafón aparte, pertenece a otra dimensión que está
sólo al alcance de los elegidos, tocados por la varita mágica
del duende y del misterio.
Otros nombres han tenido repercusión y trascendencia como el de Juan
Antonio Romero "El ciclón de Jerez", José González
Copano, Venturita, Antonio Lozano y ya más recientemente Juan Pedro
Galán. Actualmente Juan José Padilla es el máximo exponente
de nuestra ciudad ya que está incluido en las ferias más importantes
de España, siendo el matador de toros jerezano que más corridas
ha toreado en una sola temporada.
Jerez, y el toro bravo, en definitiva van ligados con el vino y los caballos.