A
menos negocio, mayor fantasía.
Así son las cosas de esta Andalucía.
Más sal que sustancia ¡Feria de Jerez!
¡Rumbo y elegancia de esta raza vieja
que gasta diez duros en vino y almejas
vendiendo una cosa que no vale tres!
Quien
nos iba a decir a jerezanos y forasteros, allá por el año de
1876 en la Cañada de Caulina, al inagurarse por primera vez una feria
de Jerez con alumbrado, que hoy 126 años después contaríamos
en Jerez con miles y miles de bombillas que hacen resplandecer las noches
primaverales de nuestra feria.
Las estrellas de la noche, en el alto firmamento se mezclan con las luces
produciendo un efecto, de que al mirar hacia arriba todo nos parece cielo,
cielo iluminado de resplandor incandecente, de mil colores formados.
Es
como una gran bóveda cubriendo el albero de los paseos feriales, pero
acristalada por donde podemos ver el cielo, las estrellas y la luna y por
donde cuando no hay más remedio se filtra el agua al estar lloviendo.
Es digno contemplar este alumbrado desde cualquier ángulo o perspectiva
donde nos encontremos, el próximo domingo cuando
el sol se haya puesto, nuestra Alcaldesa comenzará el ritual anual,
que anuncia a los cuatro vientos, la inauguración oficial del evento
Feria de Jerez, con el protocolo ya conocido de la prueba del alumbrado.
Hágase la luz y la luz se hizo.